Vientos denudos es un libro de cuentos que, como aire en movimiento, se alimentó de la memoria que se transmite y recrea continuamente mediante voces que cuentan historias, que exponen y denudan, discrretamente a quienes las contaron, y abiertamente a los personajes y a mí que, como narradora, las escribo desde el tamiz de mi subjetividad, porque mi voz siempre estará cargada de lo que soy y he sido como mujer, hija, madre y antropológa, por lo demás mexicana, con todolo que ello implica de querencias, sueños, adversidades y temores.
La conjura del tiempo se gestó al finalizar el siglo XX cuando conocí el puente más moderno de La Paz, Bolivia. Desde allí podían verse las cumbres nevadas del Illimani y me era inexplicable por qué la población de origen campesino, ya urbanizada y con gran poder económico, había escogido ese lugar para ritualizar sus bodas, mientras que para algunos jóvenes citadinos era el mejor sitio para suicidarse. Ante las incógnitas mi espíritu antropológico pronto fue suprimido por un impulso que me obligó escribir una novela. Estaban en ella el lago Titicaca y la cordillera nevada, las culturas milenarias y los rituales andinos, los misioneros colonizadores, las cholas frondosas y risueñas, las cofradías católicas de danzantes, la feria anual de miniaturas, el trato injusto de los “blancos” hacia los pobladores originarios, y por supuesto, lo que se gestaba ya como una ruptura inevitable de la sociedad ante la magnitud de la discriminación y la injusticia. Y, sin embargo, lo que escribía no era un espejo, sino la creación de otro país, otras lenguas y a otras personas, como si un canto telúrico emanara de ese lugar para dictarme la escritura.
Se reflexiona sobre la dificultad de comprender las diferencias y las desigualdades sociales en sus múltiples dimensiones: culturales, identitarias, sociales y económicas. Se parte de la hipótesis de que ambas son construcciones sociales que deben ser analizadas en su proceso de elaboración, justificación e institucionalización, así como en su expresión en prácticas sociales y discursivas. Al tomar como punto de partida su construcción podrá comprenderse la interconexión y retroalimentación entre las diferencias y desigualdades que afectan a los sujetos sociales. La hipótesis se pone a prueba en una localidad de Yucatán, México, en donde se advierte cómo las diferencias y desigualdades afectan de diversas maneras a los pobladores de acuerdo con su posición social de género, generación, étnica y de clase; es decir, de acuerdo con la condición de subordinación y/o de poder que éstos tienen en un lugar y un tiempo determinado.
Desde la antropología mexicana se analizan las características demográficas y culturales que han hecho que en México se privilegie el estudio de las relaciones interétnicas. Se pone énfasis en el carácter subordinado de las poblaciones caracterizadas desde el poder como étnicas, y se plantean posibles vías sociales para generar relaciones interculturales, como una expresión a futuro para el establecimiento de relaciones sociales entre poblaciones culturales diversas, sin que exista la asimetría y la desigualdad que conduce a que unas poblaciones, y no otras, sean caracterizadas como étnicas.
Ficha: 2002, “De las relaciones interétnicas a la interculturalidad”, en Raúl Béjar y Héctor Rosales (Coords.) La identidad nacional mexicana como problema político y cultural. Los desafíos de la pluralidad, México, UNAM-CRIM, pp. 53-93 . ISBN: 970-32-0199-7
Se presenta un recuento de los principales autores y corrientes antropológicas que en nuestro país han estudiado a los indígenas en las ciudades. Se analizan sus aportes y se presentan los problemas y las tareas pendientes en el campo de investigación de los indígenas que habitan las ciudades y que hasta esa fecha han sido casi invisibles para la antropología mexicana. Se enuncian las investigaciones antropológicas en marcha que intentan resolver algunos de esos retos.
Ficha: 2002, “Del comunalismo a las megaciudades: el nuevo rostro de los indígenas urbanos”, en Guillermo De la Peña y Luis Vázquez León (Coords.) La antropología sociocultural en el México del milenio: búsquedas, encuentros, transiciones, México, Fondo de Cultura Económica, INI y el CNCA, pp. 295-340. ISBN: 968-16-6674-7
En este amplio capítulo se hace un análisis de la evolución del movimiento indígena en México, durante el siglo XX, tomando en cuenta la clase de movimiento social que desarrollan así como el tipo de demandas que enuncian. Con base a lo anterior, se plantea una tipología de organizaciones (reivindicativas, políticas o radicales) con el propósito de analizar sus demandas y alianzas políticas. Se reflexiona, además, sobre el carácter de sus demandas políticas y democráticas y se considera su incidencia en los procesos de reforma del estado mexicano.
Ficha: 2000, “Pueblos indígenas, movimientos sociales y lucha por la democracia”, en Estado del Desarrollo económico y social de los pueblos indígenas de México, Tomo I, México, INI, pp. 355-418. ISBN: 970-18-3880-7
Las cambayas son coloridas mantas de algodón producidas en telares de pedal: una antigua tecnología introducida en México por los españoles desde el siglo XVI. Hoy, forman parte de una tradición artesanal que enfrenta en Michoacán el reto de renovarse o desaparecer. Este libro muestra la experiencia del Taller Telares Uruapan, ubicado en Uruapan Michoacán, desde 1956. Se privilegia la voz de los fundadores de este taller, quienes nos explican los dilemas y las decisiones que han enfrentado a lo largo del tiempo para sostener este tipo de producción textil. A ellas se suman las voces de los trabajadores más antiguos de este taller, que además de ser también protagonistas de esta historia, son quienes hoy portan el conocimiento técnico y cultural de este patrimonio.
Cada año el Domingo de Resurrección salen en procesión más de seiscientas mujeres ataviadas a la usanza p’urhépecha y con majestuosos cántaros de barro. Salen de las afueras del Parque Nacional Barranca del Cupatitzio hacia el Templo de la Inmaculada para bendecir el agua con una doble significación: conservar el vigor del río Cupatitzio y darle salud a las familias de los barrios. Este libro da voz a los protagonistas de la recuperación de este ritual en 1977, mismo que fue abandonado a inicios del siglo XX. Muestra cómo los barrios uruapenses se sitúan en un lugar preponderante en el acontecer de Uruapan y de los pueblos p’urhépecha de Michoacán al demostrar su gran capacidad de continuidad y recreación cultural con que fortalecen sus tradiciones y su identidad. Pero, ¿quienes son las aguadoras? ¿Cómo fue la recuperación de esta ceremonia y qué significa ser aguadora? ¿Y cómo se insertan en la dinámica cultural de los barrios uruapenses en sus enlaces con las fiestas patronales, la elección de las reinas y la ceremonia de palmeros? Estas son las preguntas que busca responder éste libro, construido como un lienzo polifónico donde diversas voces tejen una historia, con los matices propios de la diversidad de quienes han participado en ella.